Carta abierta a la Real Academia Española

Carta abierta a la Real Academia Española
Sevilla, 22.10.14


CON MOTIVO DE LA 23ª EDICIÓN DEL DRAE,
EN LO QUE SE REFIERE AL FLAMENCO

    Señores académicos:

    He de reconocer que la representación del mundo del flamenco, en la edición 23ª del Diccionario, ha mejorado sustancialmente, con respecto a las anteriores. Quienes venimos batallando por este asunto, desde hace años, podemos sentirnos razonablemente satisfechos, aun con algunas reservas y matices que habría que hacer más adelante. Pero por fin el prodigioso mundo de la música andaluza tiene el tratamiento que se merece, y no aquel fárrago de imprecisiones, ambigüedades, insufribles ortografías y, lo peor de todo, clamorosas ausencias. Todo ello acusaba un inaceptable descuido -cuando no desdén-, por esa seña de identidad de Andalucía, que ha prestado innumerables servicios a la presencia de España en el mundo. (Eso sí que es una marca).

    Sin ánimo de abordarlo todo, un primer análisis nos descubre que, por ejemplo, ¡ya viene toná!, así escrito, una de las madres del cante, definida como “palo flamenco perteneciente al cante hondo”. (Solo faltaba haber dicho jondo, pero también esta palabra la encontraremos en su sitio, remitiendo a cante). Todo un triunfo. La seguiriya, tal cual. Como granaína, o media granaína, o alboreá. (¿Qué trabajito les habrá costado a algunos aceptar esa ortografía!) Por primera vez aparecen bambera, cantiña, caracoles, marianas, mirabrás, taranto, trillera, y en su acepción flamenca el garrotín; el tango, la milonga y la vidalita, que antes se circunscribían al ámbito hispanoamericano. Se reconoce -ya era hora-, la rumba, como “palo flamenco”; habría que añadir alguna mención a la versión catalana, ahora que tanto se echan en falta los puentes entre Cataluña y el resto de España.

    Igual o más interesantes son las nuevas acepciones, empezando por que se utiliza la expresión genérica “palo flamenco”, para todos, cuando antes reinaba una caótica algarabía de “”aire popular”, “canción andaluza”, “canto popular andaluz”… Se ha avanzado en las definiciones, como en la propia palabra flamenco, que ha superado la ambigüedad anterior, y queda como “Dicho de una manifestación cultural, o de su intérprete, de carácter popular andaluz y vinculado a menudo al pueblo gitano”. (Aquí vendrán los matices que antes decíamos, pues no a todos contentará). Se ha corregido acertadamente el artículo bulería, como “palo flamenco de ritmo vivo que se acompaña con palmas”; compárese con la versión anterior, que hablaba de “cante popular que se acompaña con palmoteo”. En fin, todavía quedan cosas que afinar, y algunas ausencias. (No hablemos de otros muchos andalucismos, que dejaremos para otro día). Hoy es justo reconocer que se ha avanzado notablemente en este capítulo del flamenco. Un poco –o bastante- tarde, pero en el buen camino. Enhorabuena, y gracias. 

Antonio Rodríguez Almodóvar
Escritor y filólogo.
www.aralmodovar.es





Videoteca
Entrevista en el programa `Saca la lengua´
Emitido el 19 de Noviembre de 2011 en la 2 de RTVE
Una breve visión de la biblioteca
El programa `El público lee´ de Canal Sur TV entrevista a A. R. Almodóvar a propósito de su biblioteca (25-09-2011)
La memoria de los cuentos
A. R. Almodóvar es el guionista de este documental emitido por TVE2 en el programa `Imprescindibles´ (18-03-2011)
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