Año 2030
El cuento del mes. Revista Escuela Sep 2010

Ya no eran aquellos otoños caóticos en los que cada cual publicaba lo que le venía en gana, y las montañas de libros asfixiaban las librerías, saturaban las bibliotecas y atiborraban las mesas de los críticos. La UEN (Unión de Editores Necesarios) se había hecho felizmente con el control. Tanta libertad, tanta morralla como había estado a punto de hundir el sacro mercado, se hallaba por fin sometida a los criterios supremos de la conveniencia mercantil, lo políticamente correcto y los asuntos claramente deseados por la MLD (Masa de Lectores Dóciles). Daba lo mismo que fueran libros en papel o digitales, pues estos también habían sido regulados por una adecuada tecnología. No cualquiera podía colgar cualquier cosa en la Red, que a menudo se había colapsado con las ocurrencias de los escritores mediocres y de los desesperados que hacían cola en las editoriales. La cuestión fundamental era que las editoriales pequeñas o medianas no anduvieran todo el rato creando interferencias y, en fin, jodiendo el negocio. Todo eso distraía a la MLD, además, claro, de crear falsas expectativas, ya fuera en el orden de los sentimientos espontáneos, ya en el más peligroso de los pensamientos errabundos.

Nada, pues, escapaba al control de la UEN. Pero sin que se notara. También era esencial que no se notara, que pareciera que todo era libre y democrático. Así, los grandes premios literarios seguirían disputándose las primeras plumas del país y las figuras rutilantes de la televisión. Pero los agraciados seguirían estando presentes, como por casualidad, en las galas de entrega de los respectivos galardones,
nada más conocerse el fallo del IJI (Ínclito Jurado Independiente). Daba lo mismo que fueran escritores azules, verdes o colorados, auténticos o prefabricados por laboriosos escritores negros. Todos tenían ya su premio asignado en las diez siguientes programaciones de la UEN, y todos se prestaban a participar en la MCPGL (Maravillosa Comedia de los Grandes Premios Literarios). Un ministro hubo que quiso
regular la cosa, de modo que los concursos solo sirvieran para promocionar nuevos valores, y acabó en las cloacas.

Pero el asunto más delicado era el de las nuevas temáticas a promocionar. La MLD había empezado a dar síntomas de no seguir fi elmente los dictados de la UEN, y un autodenominado Comité de Lectores Libres emitió un tímido comunicado -que arduamente burló algunos controles informáticos-. En él se mostraba cansado de novelerías pseudohistóricas, incluidas las de escritores revisionistas, unos empeñados en
que la verdadera culpa de la Guerra Civil de 1936 la tuvieron los republicanos, en lugar de los sublevados, y otros más tibios que dejaban la cosa en empate técnico; también estaban hasta la cocorota de crisis de pareja, cornamentas floridas, santos griales, vampiros y otras especies nocturnas, delirios intergalácticos…

-¿Qué nueva temática nos traes? -preguntó, inquieto, el secretario de la UEN al portavoz de la Comisión Correspondiente. Pero este echó la vista al suelo y con un hilillo de voz dijo:
- Lo siento, señor, pero es que… es que ya no se nos ocurre nada.
- ¿Nada?
- Nada.

Ver artículo en la revista Escuela




Videoteca
Entrevista en el programa `Saca la lengua´
Emitido el 19 de Noviembre de 2011 en la 2 de RTVE
Una breve visión de la biblioteca
El programa `El público lee´ de Canal Sur TV entrevista a A. R. Almodóvar a propósito de su biblioteca (25-09-2011)
La memoria de los cuentos
A. R. Almodóvar es el guionista de este documental emitido por TVE2 en el programa `Imprescindibles´ (18-03-2011)
Copyright 2017 Antonio Rodríguez Almodóvar
Todos los derechos reservados