...Y votaron al gato

Sabido es que los ratones se reunieron en asamblea, abierta y democrática, para debatir qué hacían con su malvado enemigo, el Misifú de la historia, el gato de sus desdichas, el que milagro era el día que no se zampaba a uno de ellos, y a veces a unos cuantos, ataditos por el rabo, como si fueran salchichas. (Burla y escarnio incluidos, ya fuera balanceándolos, ya mojándolos en vino, después de haberlos correteado por todo el piso un buen rato). Así era el maldito gato. ¿Cómo libres, ¡libres!, todos de él quedarían? El caso es que ya ninguno ni a salir, ni a asomar el hociquito se atrevía. Debatir y debatir, eso sí, mas nadie daba con cuál de las soluciones fuera la más ventajosa. Hasta que un joven ratón (además de emprendedor, con un máster en la cosa), propuso la que sería la mejor de la mejor: que un cascabel le colgaran al maldito Misifú. (Fíate tú).

Un viejo ratón que un día por milagro había escapado del de las uñas guardadas, alzó muy tieso su rabo, como suelen los ratones, para pedir la palabra. Al punto la reunión toda entera silenció, pues era el más veterano en eludir los maltratos. ¿Y quién será de nosotros –dijo el sabio, muy pausado- el guapo que el cascabel le ponga al maldito gato?

Hasta aquí el cuento sabido. Mas como todo buen cuento, segunda parte tendrá, aunque se haya perdido.

Resulta que Misifú, que se enteraba de todo desde un secreto escondite, dudaba – entre partirse de risa o estar en silencio al quite-. Al fin metió una patorra por la cueva ratonil, y toda los roedores, corriendo y a gritos mil, pegáronse a la pared. Y temblaban, pobrecitos, de la cabeza a los pies. ¡Un momento! –dijo el gato-, hoy vengo a parlamentar. Tiene toda la razón el veterano ratón. A mí no hay quien me ponga cascabel ni nada encima, mas como pronto, muy pronto, elecciones ha de haber, os propongo me votéis, que he decidido enfrentarme al más odiado enemigo de toda animalidad: ¡el perro!, el que tributa al humano su más rendida amistad, el que le ayuda a poneros las trampas con queso y vino, el que en nombre de la plebe desafía los principios de la auténtica bondad: la sagrada propiedad, la cristiana religión, la familia, las finanzas, la mejor educación que los padres quieran dar, con becas a mogollón…. ¡Yo os protegeré del perro! ¡Votad! ¡Votadme, y os seré siempre leal! No subiré los impuestos, no tocaré las pensiones, ¡ni reforma laboral!, trabajo habrá para todos, nunca cuentas en Suiza, honradez acrisolada, transparencia, ¿transparencia?, plena y a carta cabal, justicia rápida y gratis, sanidad, como Dios manda, pública, universal…

A esta parte del discurso, ya el viejo ratón, muy quedo, había escurrido el bulto. Mas los otros se quedaron, debatiendo, debatiendo, y al final, por mayoría, decidieron, animados: ¡votar al señor don Gato!

Cuando ya tribuno era, Misifú muy engolado, demandaba cada día la presencia de un ratón, para recibir sus quejas – o eso al menos decía-. Mas todo ratón que entraba por la puerta del despacho, con las uñas lo agarraba y entero se lo zampaba, tras cogerlo por el rabo.

¡Pero qué le iban a hacer los pobrecitos ratones! ¡Si ellos lo habían votado!




Videoteca
Entrevista en el programa `Saca la lengua´
Emitido el 19 de Noviembre de 2011 en la 2 de RTVE
Una breve visión de la biblioteca
El programa `El público lee´ de Canal Sur TV entrevista a A. R. Almodóvar a propósito de su biblioteca (25-09-2011)
La memoria de los cuentos
A. R. Almodóvar es el guionista de este documental emitido por TVE2 en el programa `Imprescindibles´ (18-03-2011)
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