Stendhal en Cataluña

Las últimas y desafiantes declaraciones de Artur Mas sobre el problema que se le plantea a Cataluña ante Europa, en el supuesto de la independencia, han acabado de perfilar lo que representa este líder: lo peor del tópico catalán. Que no es la tacañería, sino la arrogancia del mercader que se cree invencible. “Cataluña es un mercado muy importante para España y la UE. Ya se ocuparán ellos de no hacerse daño”. “En cualquier escenario, Cataluña va a estar en el euro”. Ahí queda eso. No cabe mayor petulancia, ni poner en mayor riesgo lo que se pretende defender. La diferencia con otros oligarcas catalanes –que probablemente piensan lo mismo–, es que éstos se guardan mucho de exponerse con semejantes bravatas. Tampoco es de extrañar que el honorable president, que nunca ha sido un político inteligente, se ponga en evidencia de esa manera, según le pueden los nervios por haber metido a Cataluña en un callejón sin salida, y según le tienen cogido por la parte menos honorable sus socios de gobierno, los de ERC. Por cierto, también el líder de esta formación nos amenazó anteayer con dejarnos sin sus ricos productos. Hay que ver cómo piensa hoy el dirigente de un partido que todavía se reclama del “obrerismo libertario”, aunque se comporta como lo que es: una fuerza puramente nacionalista, fuertemente estatalista y antiliberal, partidaria de la presencia de los trabajadores en los consejos de administración, entre otras cosas. No sé cómo podría funcionar una Cataluña independiente con esa misma y previsible coalición, izquierdistas radicales y liberales de comunión diaria. Prefiero no imaginármelo.

Nada más oír las delirantes declaraciones del honorable me acordé de lo que dejó escrito sobre Cataluña, en el tomo III de sus Memoires d´un touriste, un observador tan sagaz, y nada sospechoso, como el gran novelista francés Stendhal, en 1839: “Los catalanes quieren leyes justas, a excepción de la ley de aduana, que debe ser hecha a su medida. Quieren que cada español que necesite algodón pague cuatro francos la vara, por el hecho de que Cataluña está en el mundo. El español de Granada, de Málaga o de La Coruña, no puede comprar paños de algodón ingleses, que son excelentes, y que cuestan un franco la vara.” Ahí lo tienen. Clavadito.

No hacía mucho, en 1832, que Cataluña había recibido un anticipo de la Hacienda española de 350.000 pesetas, para levantar grandes fábricas en Barcelona, al mismo tiempo que se publicaba un decreto prohibiendo la importación de textiles. Otros muchos decretos proteccionistas, sobre diversos productos, se sucedieron después, entre ellos los aranceles de 1892, que les otorgó Cánovas (¡anda, un señorito andaluz, protector de la industria catalana!), o la tarifa Cambó, de 1922, ya descaradamente proteccionista. Primo de Rivera continuó por la misma senda, y así llegamos a Franco, que no hizo sino fortalecer esa trayectoria, con un designio implacable: el Norte industrial (incluido el País Vasco) y el Sur para mano de obra barata. Fue una decisión suya, del dictador, que se instalara en Barcelona la fábrica SEAT, en 1951. Y cuando las dramáticas inundaciones de 1962, que se llevaron por delante casi toda la industria del Baix Llobregat, otra vez acudió la Hacienda española para reponer maquinaria nueva y relanzar la actividad. Por contraste, una fábrica textil que se creó en Sevilla, en 1937, HYTASA, bajo los auspicios de Queipo de Llano, enemigo personal de Franco, estuvo condenada a desaparecer desde el principio, y así ocurrió.

Poco les importa la verdadera Historia a estos orgullosos mercaderes, que galopan alegremente sobre una deuda pública que ronda ya los 50.000 millones de euros, la mayor de todas la autonomías, y sobre una panoplia de corrupciones que alcanza a lo más granado de la élite nacionalista. También dicen que a los niños andaluces no se les entiende cuando hablan, o que nuestros jornaleros se pasan el día en la taberna, con los impuestos que ellos pagan. Nada menos que 20.000 millones de euros. “España les roba cada año”, según sus cuentas, claro. Seguro que en ese balance no incluyen, entre otras cosillas, lo que tendrían que ir devolviéndonos a los demás españoles por un par de siglos de comprar sus maravillosos productos, obligadamente, a precio de monopolio protegido.





Videoteca
Entrevista en el programa `Saca la lengua´
Emitido el 19 de Noviembre de 2011 en la 2 de RTVE
Una breve visión de la biblioteca
El programa `El público lee´ de Canal Sur TV entrevista a A. R. Almodóvar a propósito de su biblioteca (25-09-2011)
La memoria de los cuentos
A. R. Almodóvar es el guionista de este documental emitido por TVE2 en el programa `Imprescindibles´ (18-03-2011)
Copyright 2017 Antonio Rodríguez Almodóvar
Todos los derechos reservados