El cuento de un idiota
Colaboración en el Correo de Andalucía (29 de mayo de 2011)

Siempre me he resistido a creerlo. Que el mundo sea ese “cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada”. Y no por la primera parte de la definición, que a menudo es evidente, sino por la coda: la ausencia de sentido. Pero tendrá uno que ir pensándoselo mejor. El pasado día 20 de este mes, se estrenó en Sevilla una soberbia versión de Macbeth, la tortuosa tragedia de Shakespeare, en la que la ambición personal se erige en justificante de toda clase de crímenes y en donde las culebras del alma siguen al pie de la letra el dictado de las brujas. La impecable y arriesgada puesta en escena de Helena Pimenta tuvo varios momentos en que se sintió escalofrío y, con él, la esperanza paradójica de que, al final, por alguna parte, apareciera el sentido. Pero éste, como era preceptivo y así lo quiso su creador literario, no compareció. Ni subrayada por los compases de Verdi, dando fondo a una trama de horror y de sangre, y con una interpretación magistral de Pepa Pedroche en el papel de lady Macbeth, pudo abrirse paso lo que la humana inteligencia exige, aun en medio de las peores tormentas: comprender. En este caso, y aun sabiendo que se trata del poder -del Poder por el Poder-, la pregunta siguiente es la que no encuentra respuesta: ¿por qué la ambición lo eclipsa todo en la condición humana?

Ya por aquellas fechas estaba en plena ebullición la inesperada eclosión de los rebeldes del 15-M, ocupando plazas en toda España, exigiendo “Democracia real”. ¿Democracia real? ¿Qué será eso? La máquina de comprender empezó a indagar de nuevo, dando vueltas por entre los numerosos lemas de la insólita concentración, temiendo que hubieran descubierto la pólvora. Por ejemplo, el poder de la asamblea abierta, de tan tristes consecuencias a lo largo de la Historia. O la ilusión de la anarquía solidaria, que no sería lo peor. Pero no parecía nada de eso. Más bien querían, quieren, que la democracia se perfeccione a sí misma, al margen de banqueros y ¡de políticos! ¿Cómo entonces, quién procederá a esa necesaria mejora?  Sin duda otros políticos, vale. (¿Y otros banqueros? ¿Quién elige a los banqueros? ¿Quién nombra a las brujas del mercado de capitales?) Vendrá, pensé, una abstención mayúscula en las inmediatas elecciones autonómicas y municipales, para que todo el sistema se conmueva, escarmienten los ineptos, los intrigantes, y de manera particular los que han robado, a diestro o a siniestro. Craso error: la participación ha sido mayor que nunca y, lo que para mí es de todo punto incomprensible, la gente sólo ha castigado a una parte del espectro político. A continuación se ha entregado a la derecha más recalcitrante de este país. A una señora que cobra tres sueldos públicos y lo reconoce, tan ufana. A una red de (presuntos) mafiosos allá por las Valencias, con su origen en Madrid. ¿Cómo es posible? No lo sé. No alcanzo a comprenderlo. A veces pienso que el idiota del cuento soy yo.    

Antonio Rodríguez Almodóvar



Videoteca
Entrevista en el programa `Saca la lengua´
Emitido el 19 de Noviembre de 2011 en la 2 de RTVE
Una breve visión de la biblioteca
El programa `El público lee´ de Canal Sur TV entrevista a A. R. Almodóvar a propósito de su biblioteca (25-09-2011)
La memoria de los cuentos
A. R. Almodóvar es el guionista de este documental emitido por TVE2 en el programa `Imprescindibles´ (18-03-2011)
Copyright 2017 Antonio Rodríguez Almodóvar
Todos los derechos reservados