Y no es un cuento
Colaboración en el Correo de Andalucía (17 de abril de 2011)

Todo me recuerda a lo que pasó con la Expo 92. Durante años los agoreros de la Sevilla Eterna, los guardadores de los sagrados sellos del hispalensismo, estuvieron denostando, burlándose, anunciando catástrofes sin fin. Aquello que ocurría en la Cartuja nos iba a dejar en evidencia ante el mundo. Periodistas comandados iban a ver cómo se retrasaban las obras, no cómo avanzaban. Cualquier minucia en la construcción era elevada a la categoría de desastre. El AVE sería “el rapidillo”. Luego nos enteramos de que todo lo que querían era poner de rodillas a Jacinto Pellón, para que les concediera un contrato de publicidad supergaláctico. Pues iba listos. Bueno era Jacinto Pellón para que le chantajearan. Y la Expo se inauguró y fue un éxito que ni soñado y los sevillanos la hicieron suya desde el primer momento. Todos los pronósticos se quedaron chicos. Y los ladradores de oficio se la tuvieron que envainar.

Mucha historia tiene esto de Metrosol-Parasol. Para empezar, toda la Historia de Sevilla en su subsuelo, lo que ninguna de otras soluciones había contemplado adecuadamente. Para seguir, el devenir implacable de los hechos: la demolición del antiguo convento en 1810, la construcción de un  mercado central, que en los 60 ya se caía a pedazos. Y así surgió otra muestra de las grandes paradojas urbanísticas de Sevilla: la aparición de un espacio abierto donde menos se esperaba; como ocurrió, por ejemplo, con la desaparición del convento de San Francisco, hoy Plaza Nueva. Y no ocurrió en época medieval, sino en 1840, que no está tan lejos. Pues bien, ¿qué hacer con ese grande e insólito vacío? ¿Taparlo otra vez? No parecía razonable. Lo suyo era mantenerlo en libre uso para la ciudadanía. El problema era el cómo. Proyectos vinieron, y muy dignos, que hubo que echar para atrás porque volvían a cubrir lo que el azar había descubierto. (A mí mismo, en mi etapa municipal, me tocó vetar alguno de ellos por esa circunstancia. Y hoy me alegro, más que entonces).

El proyecto de Jürgen Mayer, que hay que recordar salió de un concurso internacional, con un jurado de expertos -donde el alcalde no estaba, naturalmente-, soluciona esos dos problemas: el arqueológico y el urbanístico. Y además es un colosal despliegue de ingenio arquitectónico. ¿Sobrecostes? Díganme de una sola gran empresa constructiva que no lo haya tenido, como por ejemplo la Expo, o la Plaza de España (por cierto, muy atacada también por los vigilantes de la sevillanía “auténtica” de entonces). Gustará más o gustará menos, ese es otro cantar. A mí, tal vez por mi acendrada vocación a lo fantástico, me gusta. Hasta se me parece a un cuento maravilloso. Pero no es un cuento. Pero sí es maravilloso.

Antonio Rodríguez Almodóvar



Videoteca
Entrevista en el programa `Saca la lengua´
Emitido el 19 de Noviembre de 2011 en la 2 de RTVE
Una breve visión de la biblioteca
El programa `El público lee´ de Canal Sur TV entrevista a A. R. Almodóvar a propósito de su biblioteca (25-09-2011)
La memoria de los cuentos
A. R. Almodóvar es el guionista de este documental emitido por TVE2 en el programa `Imprescindibles´ (18-03-2011)
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